1.4. Lenguajes formales y lenguajes naturales

Los lenguajes naturales son los lenguajes hablados por seres humanos, como el español, el inglés y el francés. No los han diseñados personas (aunque se
intente poner cierto orden en ellos), sino que se han desarrollado naturalmente.

Los lenguajes formales son lenguajes diseñados por humanos y que tienen aplicaciones específicas. La notación matemática, por ejemplo, es un lenguaje formal ya que se presta a la representación de las relaciones entre números y símbolos. Los químicos utilizan un lenguaje formal para representar la estructura química de las moléculas. Y lo más importante:

Los lenguajes de programación son lenguajes formales desarrollados para expresar computaciones.

Los lenguajes formales casi siempre tienen reglas sintácticas estrictas. Por ejemplo, 3+3 = 6 es una expresión matemática correcta, pero 3 = +6$ no lo es. De
la misma manera, H20 es una nomenclatura química correcta, pero 2Zz no lo es.

Existen dos clases de reglas sintácticas, en cuanto a unidades y estructura. Las unidades son los elementos básicos de un lenguaje, como lo son las palabras, los números y los elementos químicos. Por ejemplo, en 3=+6$, $ no es una unidad matemática aceptada (al menos hasta donde nosotros sabemos. Similarmente, 2Zz no es formal porque no hay ningún elemento con la abreviatura Zz.

La segunda clase de regla sintáctica está relacionada con la estructura de un elemento; o sea, el orden de las unidades. La estructura de la sentencia 3=+6$
no se acepta porque no se puede escribir el símbolo de igualdad seguido de un símbolo positivo. Similarmente, las fórmulas moleculares tienen que mostrar el número de subíndice después del elemento, no antes.

A manera de práctica, trate de producir una oración con estructura aceptada pero que esté compuesta de unidades irreconocibles. Luego escriba otra oración con unidades aceptables pero con estructura no válida.

Al leer una oración, sea en un lenguaje natural o una sentencia en un lenguaje técnico, se debe discernir la estructura de la oración. En un lenguaje natural este proceso, llamado análisis sintáctico ocurre subconscientemente.

Por ejemplo cuando usted escucha la oración "El otro zapato cayó", entiende que "el otro zapato" es el sujeto y "cayó" es el verbo. Cuando se ha analizado la oración sintácticamente, se puede deducir el significado, o la semántica, de la oración. Suponiendo que sepa lo que es un zapato y lo que es caer, entenderá el significado de la oración.

Aunque existen muchas cosas en común entre los lenguajes naturales y los lenguajes formales|por ejemplo las unidades, la estructura, la sintaxis y la
semántica|también existen muchas diferencias:

ambigüedad: Los lenguajes naturales tienen muchísimas ambigüedades, que los hablantes sortean usando claves contextuales y otra información. Los lenguajes formales se diseñan para estar completamente libres de am-

redundancia: Para reducir la ambigüedad y los malentendidos, las lenguas naturales utilizan bastante redundancia. Como resultado suelen ser prolijos. Los lenguajes formales son menos redundantes y más concisos.

literalidad: Los lenguajes naturales tienen muchas metáforas y frases hechas.
programas: El significado de un dicho, por ejemplo "Estirar la pata", es diferente al significado de sus sustantivos y verbos. En este ejemplo, la oración no tiene nada que ver con un pie y significa 'morirse'. Los lenguajes formales no difieren de su significado literal.

Los que aprenden a hablar un lenguaje natural|es decir, todo el mundo| muchas veces tienen dificultad en adaptarse a los lenguajes formales. A veces
a diferencia entre los lenguajes formales y los naturales es comparable a la diferencia entre la prosa y la poesía:

Poesía: Se utiliza una palabra por su cualidad auditiva tanto como por su significado. El poema, en su totalidad, produce un efecto o reacción emocional.
La ambigüedad no es solo común sino utilizada a propósito.

Prosa: El significado literal de la palabra es mas importante y la estructura da más significado aún. La prosa se presta al análisis más que la poesía, pero todavía contiene ambigüedad.

Programas: El significado de un programa es inequívoco y literal, y es entendido en su totalidad analizando las unidades y la estructura.
He aquí unas sugerencias para la lectura de un programa (y de otros lenguajes formales). Primero, recuerde que los lenguajes formales son mucho más densos que los lenguajes naturales, y por consecuente lleva más tiempo leerlos. También, la estructura es muy importante, así que entonces no es una buena idea leerlo de pies a cabeza, de izquierda a derecha. En vez de eso, aprenda a separar las diferentes partes en su mente, identificar las unidades e interpretar la estructura. Finalmente, ponga atención a los detalles. Los fallos de puntuación y la ortografía, que puede obviar en el lenguaje natural, pueden suponer una gran diferencia en un lenguaje formal.

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